miércoles, agosto 30, 2006

Noticias Atrasadas

Hace un mes fue la competencia Xtreme Catemaco, (para los que no saben es una carrera de aventura en la zona de los tuxtlas) entre quienes particípanos y entre los cuates que no participaron hemos hablado mucho sobre el tema, pero como quiera a.C. les dejo una reseña de lo que yo sentí, esta un poco larga, así que si les da weva leerla lo entenderé.

Saludos.
Extreme Catemaco 2006 (Julio 29-30)

¿Que fue para mi el Extreme Catemaco 2006 ?

Fue muchas cosas, primero, fue una decepción por que estuve a muy cerca de no participar ya que no tenia compañero de equipo, y es misma incertidumbre me llevo a abandonar mi entrenamiento unas semanas antes, si no al 100% si en buena parte. Yo sabia que la prueba no sería sencilla, ya que participe el año pasado y tenia idea de los que nos esperaba, pero no me sentía motivado para entrenar. Finalmente una semana antes de la competencia encontré compañero, Paco Arey , conozco a Paco desde hace poco mas de un año y ha sido compañero de otros amigos, pero nunca habíamos participado juntos en una carrera, y eso me causaba cierta angustia, en este tipo de eventos la solidaridad de tu equipo es lo que te mantiene en la ruta, debo decir que Paco fue un excelente compañero, pero para ese momento aun no lo sabia, así que la semana previa me causo algo a lo que llame stress pre-traumático que puedo explicar como una combinación de mucha angustia y “nervios” como resultado de los factores que formaron parte de la precarrera, y en los que me encontraría durante la misma.

Finalmente el día de la partida llego. El viernes 28 a las 15.30 hrs. Quedamos de vernos en la carretera con David, Edson, Jorge y obviamente Paco, quienes también iban a participar además de Oro, Cristal y Eric a quien no conocía pero fue un gran apoyo como staff, en cuanto me subí al coche la presión empezó a bajar, fue como una válvula de escape saber que ya estaba en camino. Paramos a comer en Alvarado un rico cóctel y una buena plática sirvió para terminar de relajarme y sentirme mas integrado al grupo. Después de comer continuamos con el camino y finalmente llegamos a Arroyo de lisa, lugar donde pasaríamos la noche; la cual empezó despejada aunque en el horizonte se veían nubes que presagiaban tormenta; lo cual no fue impedimento para que Jorge, David y Edson se metieran al mar picado a jugar en las olas como niños en verano.

El cielo lleno de estrellas, el mar revuelto, una playa sola y una estrella fugaz en el momento preciso me hicieron tomar conciencia de lo pequeños que somos y de que solo estamos de paso, así que no había motivo para preocuparse, era solo un juego, un momento para disfrutarse y un reto personal que solo podría dejarme satisfacciones. Después de ese momento filosófico de contacto intimo con la naturaleza y con el universo me reintegre al grupo para cenar atún con galletas, platicamos, bromeamos y por que no decirlo, nos tomamos unas chelas y nos fuimos a dormir en las tiendas de campaña, ya que dentro de la casa hacia mucho calor. Cerca de las 3 de la mañana, la tormenta del horizonte nos alcanzo y nos despertó a todos con ensordecedores truenos y deslumbrantes relámpagos uno de los cuales vimos y oímos muy cerca, todos estábamos algo espantados, pero nadie cedió a la tentación de abandonar su tienda de campaña y entrar en la casa.

La mañana del sábado inicio tranquila, despertamos mas o menos a las 8, algunos nos bañamos, otros se bañaron la noche anterior. La Señora que hace la limpieza de la casa nos preparo unos ricos huevos revueltos para desayunar. Después de eso, recogimos nuestras cosas y salimos hacia Catemaco.

Hizo falta un poco de organización con los horarios de la junta y la definición de la ruta, la cual a mi parecer cambio un par de veces durante la explicación, todo debido a la incertidumbre que creaba el clima; en el horizonte al otro lado de la laguna, otra Tormenta. Los nervios empezaban a regresar, y los músculos a tensarse, escuchamos la ruta lo mas atentamente que pudimos, marcamos puntos en el mapa, y nos preparamos para salir. “Vamos a correr con todo de aquí a las lanchas para agarrar una buena” Dijo Paco “Ok” le conteste, poco convencido de poder aguantar ese paso. A continuación unas Palabras de Daniel, otras del Director de turismo de Catemaco, Foto para recuerdo Saludos y deseos de buena suerte entre los corredores, el reloj marcaba 15:45 hrs., !!LISTOS, 5, 4, 3, 2, 1 ARRANQUEN!! Y todos salimos como caballos desbocados para correr los 2 primeros Km., hasta el embarcadero, Paco se coló con los punteros a un paso que yo no pude resistir y me empecé a quedar, el siguió y alcanzo una buena canoa donde me esperaba cuando llegue. En ese momento me entere de que se había torcido un tobillo pero al parecer no era de cuidado. El empezó remando con un muy buen ritmo, lo que nos permitió remontar algunas posiciones y que mantuvo por casi 3 cuartas partes del trayecto de remo, dejándome a mi la ultima parte, llegamos a la playa del otro lodo de la laguna en quinto o sexto lugar, “Vamos muy bien”, le dije sin embargo en cuanto bajamos el Tobillo de Paco empezó a dar algunos problemas. En la transición a la Bici perdimos un poco de tiempo pero lo recuperamos mientras pedaleábamos, íbamos muy bien, de verdad que estaba emocionado por lo bien que empezamos, Paco se empezaba a revelar como un buen compañero de equipo, llegamos al PC1 donde teníamos que recibir una figura de plástico como indicativo de que habíamos pasado por ahí, seguimos por el camino el cual así sin mas, de pronto se acabo, dejándonos frente a un cerro del que solo se veía una vereda; no había mas forma, empujar o cargar la bici, así que pues a caminar y empujar sin embargo, los zapatos de contacto y el tobillo de Paco, no lo dejaron avanzar tan rápido como hubiera querido. Llegamos a la cima con algo de esfuerzo desde donde tenias una vista impresionante de la laguna y los cerros que la rodean, pero también veíamos que ese no era el único cerro que tendríamos que subir con la Bici a cuestas, el lodo del camino empezaba a causar problemas con las cadenas y a atascar las llantas de las bicis, bajamos un poco y subimos el siguiente, al llegar arriba al platicamos sobre la ruta que debíamos seguir, bajar como todos por una vereda que rodeaba una cañada o explorar otra que la parecer nos llevaría directo a la Margarita, siguiente punto de referencia, “Tenemos que llegar abajo con luz” le dije a Paco, “son las 7, nos queda 1 hora que hacemos?” “pues parece que por aquí es mas corto” Fue su respuesta, así que decidimos explorar la otra ruta, lo cual nos llevo a dar una vuelta algo larga, a pasar por un pantano con el agua a la rodilla y atravesar un potrero con un toro con cara de “no te metas en mi potrero” ahí encontramos un equipo de Xalapa que estaba igual de desorientado que nosotros y que nos siguió hasta la margarita; a donde llegamos aun con luz de día a pesar del rodeo. Al llegar ahí una señora estaba haciendo tortillas, pedimos regalada una la cual nos dieron llena de una barbacoa riquísima, acompañada de casi un litro de agua de sabor que nos cayo como del cielo, “Coyame esta a media hora” nos dijeron “han pasado como 10” subimos a las bicis y volvimos a rodar y a alcanzar a algunos. Mas adelante nos encontramos con un rebaño de ganado que atravesaba el camino así que con cuidado y algo de miedo pasamos entre un montón de Vacas a paso lento; paramos en una tienda de pueblo a comprar agua y a ver como estaba Paco quien tenia fuertes dolores en el tobillo, aquí Paco me dijo “si no te importa continuamos caminando la parte de treaking”. “seguro que quieres seguir?” conteste – “nunca he abandonado una carrera aunque sea a lo ultimo pero termino. Si seguimos”- “Ok pues a darle”. Instalamos las lámparas en los cascos y seguimos, Coyame estaba mas lejos de lo que dijeron, aun así llegamos ahí en noveno sitio, según nos informaron, nuestro staff nos esperaba emocionados y algo preocupados por la demora, ahí hicimos un alto y sinceramente pensé que abandonaríamos a causa de la lesión de Paco, lo revisaron los paramédicos de protección civil y diagnosticaron que no era el hueso, que era el tendón, y que podía seguir caminando, lo vendaron y nos dieron indicaciones para seguir a Oxcuapan “el camino es de una rodada, esta feo, pero se puede rodar” dijeron aparentemente así era pero no estaba feo… ¡estaba horrible!, demasiado técnico para rodarlo de noche. “Creo que vengo ponchado” me dijo Paco, “efectivamente, estas ponchado”, paramos cambiamos la cámara y seguimos, el camino se ponía cada vez menos rodable o por lo menos así me parecía, cada ves era mas difícil mantener el equilibrio, nos caíamos continuamente, nada de cuidado, por que rodábamos lento, pero si molesto. Caminábamos mas de lo rodábamos y el lodo otra vez causaba estragos en nuestras cadenas, nos empezaron a alcanzar y a pasar otros equipos, entre ellos uno de Xalapa que nos acompaño desde el ponche, y por el cruce de 2 o 3 ríos hasta que en un tramo que rodábamos la saturación de lodo en la cadena de la bici de Paco, provoco que esta se atorara en el desviador y le diera la vuelta, triste situación, en ese momento la Bici de Paco quedo inservible, cortamos la cadena y continuamos de la única forma que podíamos, caminando. Mas adelante tratamos de poner la cadena directa, pero el lodo y la oscuridad no nos dejaron poner el perno, en ese punto fue cuando vi a Paco peor que en toda la carrera vomito 2 veces y se le veía el dolor en la cara pero estábamos en medio de la nada y no había mas seguir. Nos alcanzo el equipo de Xalapa y se fue con la información de que continuaríamos caminando, los siguientes kilómetros deben haber sido un verdadero tormento para mi compañero de equipo, pero los aguanto cayadito, sin quejarse, por fin llegamos a Oxcuapan cerca de las 12 de la noche, ahí nos dijeron como seguir hasta el pueblo de Sontecomapan donde dejaríamos las bicis y continuaríamos a pie, -ya íbamos a pie, pero ahora continuaríamos sin bicis que empujar- el camino era mas rodable y donde había bajadas nos subíamos a las bicis hasta donde nos diera el impulso, aunque la mayor parte fue a pie, hubo un momento en el que literalmente me estaba durmiendo parado, “Paco necesito parar, me estoy durmiendo” paramos nos sentamos, saque un Gatorade de la mochila y unos Sándwiches de nutela, me comí 2 Paco solo 1 y la mitad del gatorade, continuamos, ya estábamos cerca de Sontecomapan, menos de 20 minutos pero no lo sabíamos. Cuando llegamos, Nuestro staff, -Ilieana y Eric- nos esperaban con preocupación, sabían ya del estado de Paco y también del de su Bici creo que les dio tanto gusto vernos llegar como a nosotros saber que estaban ahí. Nos enteramos que Jorge y David ya habían terminado y esperaban al staff en la meta para cambiarse, eran la 1 de la mañana del domingo.

Tomamos un par de Red Bulls Paco se cambio los tenis y saco su bastón, subimos las bicis a la camioneta, Daniel, que estaba ahí esperando a los rezagados, nos dijo, “son 14 Km. a la barra, 7 de pavimento y 7 de terracería, si ya no pueden súbanse al coche, no loqueen no se trata de lastimarse” y empezamos a caminar a muy buen paso para el tobillo lastimado de Paco, escoltado, por Ileana en su coche camínanos un rato, nos alcanzaron, Adelina Bertin y Jorge Herrara del equipo Tribu jarocha de Córdoba, todos buenos amigos y compañeros de entrenamiento, que venían rodando el ultimo tramo, Junto con Héctor, un chavo de Tehuacan que llego solo y corrió con ellos saludaron y siguieron. Hicimos un alto, el sueño el cansancio y el dolor nos pesaban, nos sentamos a la orilla de la carretera y a punto estuve de dormirme. Nos alcanzaron Lenin e Isaías del equipo Vikingos de Córdoba viejos conocidos y buenos amigos, Lenin venia en la camioneta que traía su staff e Isaías en la Bici, cuando nos vieron caminando se unieron a nosotros los últimos 2 km. de pavimento; ahí Paco decidió no seguir, ya era demasiado el dolor.
“Ok nos subimos”, pensé, Isaías pregunto cuanto falta? “Daniel dice que 7 km. yo digo que como 8 o 9” dijo Paco, “Pues yo le voy a seguir trotando, quiero terminar”, comento Isaías.
- ¡Demonios!, pensé, “este esta peor de loco que yo, ni pes y de mi boca salieron las siguientes palabras: “Pues yo te acompaño, nomás que 8 km. no los corro ni estando fresco”
– ahí nos vamos despacito no creas que aguanto mucho

Se Cambio los tenis y las calcetas por unas secas y empezamos a trotar, a muy buen paso para la hora y la friega que traíamos encima, trotamos un rato, caminamos otro, volvimos a trotar y a caminar, finalmente cuantos kilómetros faltaban, no supe, Ileana seguía detrás de nosotros con música que nos motivo a seguir y a mantener un buen ritmo, mas o menos 40 minutos después llegamos trotando a la barra casi a las 5 de la mañana. Un equipo que estaba comiendo algo en el único changarro que se había mantenido abierto toda la noche para alimentar a los hambrientos corredores nos felicito y aplaudió. Eran las 5 de la mañana del domingo, estábamos en la meta!!, éramos los últimos en llegar, pero la satisfacción y la alegría que sentí en ese momento no es algo que pueda expresar, los que terminaron saben lo que se siente cuando llegas a la meta dando todo lo que tienes y mas.

Fue una prueba, un reto personal, un encuentro conmigo, el conocimiento de un nuevo compañero y de nuevos alcances.

Gracias Naturaleza por los paisajes, y los retos que nos pones enfrente.
Gracias Ile Por acompañarme apoyarme y aguantarme todo el tiempo.
Gracias Paco por Aguantar Tanto.
Gracias Dany por estas rutas que nos llevan más allá de nuestros Límites.
Gracias a toda la gente que desde Córdoba o donde estuviera me apoyo y me envío sus buenas vibras.

1 comentarios:

Patty dijo...

wow, admiro tu perserverancia!! ojalá muchos tuviesemos ese ánimo e iniciativa para no decaer en momentos difíciles, eres la escencia pura de lo que muchos desearíamos ejecutar...Esto q has hecho me alienta e inyecta de que absolutamente todo es posible cuando nuestra meta es tan visible en nuestra mente como en nuestro ser.
Gracias por alentarnos con tu entusiasmo!
Muchas felicidades!!